PMS acompaña al fisioterapeuta desde la preconsulta hasta el alta: detecta banderas rojas antes de la primera sesión, puntúa los cuestionarios validados y muestra cómo evoluciona cada paciente, episodio por episodio.

La fisioterapia trabaja con instrumentos clínicos serios, pero casi siempre con herramientas que no son clínicas.
Sin puntaje automático, sin punto de corte y sin forma de comparar la primera toma con la última.
Media sesión se va en preguntar lo que el paciente podría haber contado antes, desde su casa.
Saber si un tratamiento funcionó depende de recordar cómo estaba el paciente hace dos meses.
Todo el recorrido clínico del paciente en un solo lugar, pensado para cómo trabaja un fisioterapeuta.
El paciente completa su historia desde el celular antes de llegar: antecedentes, motivo, dónde le duele y un body chart para dibujarlo.
Preguntas según la zona del dolor que señalan lo que no puede esperar —como una sospecha de cauda equina— antes de la primera sesión.
Se puntúan solos, con su punto de corte y su interpretación. Se repiten durante el tratamiento para ver el cambio real.
Cada problema es un episodio con su motivo, sus objetivos y sus sesiones. Un paciente puede estar de alta de la rodilla y en tratamiento por la espalda.
Evaluación, técnicas aplicadas y plan, con body chart propio de la sesión. La primera sesión viene guiada a partir de lo que contó el paciente.
Formularios de control durante el tratamiento y uno de cierre, que compara contra el ingreso las actividades que al paciente le costaban.
Un link con lo que tiene que hacer en casa: cuestionarios pendientes, quizzes de educación en dolor y juegos de movimiento.
Turnos por sede y un link para que el paciente elija su horario, enganchado con su preconsulta.
Qué motivos consultan, cómo evolucionan los puntajes y qué técnicas se usan. Informes para compartir con otros profesionales.
Cuestionarios de uso común en fisioterapia, con su puntaje, su punto de corte y la fuente de cada criterio documentada. Se completan desde el celular y quedan en la historia.
Del primer contacto al alta, sin perder nada en el camino.
El paciente recibe un link y completa su historia desde casa.
Llega a la bandeja con el pretriage hecho y las banderas a la vista.
Sesiones, objetivos, cuestionarios de control y tareas para casa.
Formulario de cierre y comparación contra el ingreso.
Una historia clínica no es una planilla. PMS se diseñó desde el principio para que la información del paciente esté protegida.
El mismo sistema, para la práctica diaria o para investigar.
Para el fisioterapeuta que quiere trabajar mejor con sus pacientes.
Para equipos que estudian dolor crónico, mareo y otros cuadros complejos.
Si sos fisioterapeuta y querés probarlo en tu consulta, escribinos.
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